marzo 22

T extraño, y me imagino k para estos momentos ya estaras dormida, esperando en nuestra cita de ensueños, en la cuna de la humanidad en la zona de Ngorongoro, atravezando por la garganta de Olduvai, en el serengeti, mientras entrecierras los ojos para ver en la distancia si la figura que se acerca soy yo, tu sonrisa se desdibuja, solamente un espejismo; ves pasar guepardos y cebras, y te sientas a esperar debajo de una acacia, sin saber que en un rato mas seras testigo de una migracion de miles de ñues y te emocionara tanto el poder contarme cosa semejante que deseas no despertar hasta que eso suceda.

Mientras tanto, trato d convencer al guia que me lleve a donde tu estas y solo consigo una respuesta vacia: “hasta que te duermas”. supongo que te alcanzare en Arusha, las tierras altas volcanicas al oeste de Tanzania.

Los ojos se me van cerrando mientras escucho versiones acusticas de the cranberries, tratando de encontrar mi fuerza e identidad en mis pensamientos; te veo a lo lejos, corro a ti, al llegar el panorama ha cambiado, ahora nos encontramos a las puertas deZanzibar, el portero se me figura conocido, se presenta a si mismo con el nombre de Farrokh Bulsara, yo juraria que era Freddie Mercury, ansiosos cruzamos para llegar al parque Tarangire, donde nos esperan unos amigos Jamhuri y Muungano (que es swahili significan libertad y unidad), principes de las tribus bantú y masai, nos daran un recorrido por el lugar, la caida del sol en el horizonte es espectacular.

Al llegar a su aldea, nos invitan a presenciar el rito al dios engai (gran espiritu)y quedamos maravillados d sus bailes y cantos, de ritmo vigoroso y pegadizo por sus letras; al son del kiswahili tanzano presenciamos en silencio el remmy ongala mientras bebemos caudales de koyagi y probamos algunos mariscos; para despues reunirnos en el portico de la choza de Siti Bin Saad, para escuchar el taraab, tradicion poetica y musical mientras Muungano se acerca por detrás de nosotros y aprovechando que estamos tomados de las manos, en silencio ata un cordel, sencillo y delgado, pero resistente y al terminar de anudarlo todos se levantan y gritan al unisono “matokeo ya utafutaji”, no logro entender el significado de la palabra y al voltear a verte me doy cuenta que estas tan desconcertada como yo, el kamusi de la aldea nos explica: “pueblo contento, arusi kioshamiguu fungate entre nosotros”, a lo que vuelven a levantar gritos de alegria, volteo a ver tu cara y capto el momento preciso en que la ignorancia pone una sonrisa de satisfaccion en tu boca, al igual que yo, no sabes lo que pasa, pero estas contenta, y eso me tranquiliza.

todo es tan raro, pero me provoca felicidad, a lo lejos escucho unos chiflidos, cada vez se vuelven mas fuertes… abro los ojos y veo a mi papa preguntandome que es lo que deseo desayunar, y se queda con cara de extrañado cuando me oye repetir varias veces “ninakupenda”, el que esta desconcertado realmente soy yo por querer saber que tan real fue lo que acaba d pasar

ninakupenda