febrero 12

Préstame tus labios para no extrañarte tanto…

Es que es su sabor a miel, su terciopelo y movimiento, que deseo tanto un beso… que deleite mi paladar.

Los haré rodear todo mi cuerpo, que marquen su huella, que empapen su aliento en mi piel, porque te extraño tanto…

 

Préstame tus manos para no sentir frío jamás…

Pues es mi cuerpo completo que ah aprendido a necesitar las caricias de los dedos de tus manos. ¡Al ir y venir de su encanto!

 

Es que no soy basto ante el nerviosismo del contacto, que me hace enloquecer. Porque te extraño tanto, que no encuentro el ósculo del amanecer…

 

Préstame tus ojos, y nada mas…

Porque  son mi delirio y mí padecer. Leer tu mirada es saber cuanto te hago falta,

Porque sé que me extrañas igual…

 

Porque verlos sonreír después de una reservada ausencia de los míos, me prestan la felicidad que nunca encontraré en otros color carmesí…

 

Sé que es una locura hacer de tu cuerpo más de mil formas para reinventar mi felicidad, pero es que tanto te extraño, mucho mucho te extraño, que ya no se que hacer sin ti.

 

Por favor te pido, préstame lo que aquí te imprimo,  pues estoy apunto de perder la razón, porque es más fuerte que yo.

 

Prestame tus labios para no extrañarte

Que sin tus besos suelo necesitarte,

Y necesitarte es desesperarme

Quiero que empapen su aliento en mi piel…

 

Prestame la ternura y sencillez de tus manos para sentir que vas conmigo, que es mi cuerpo que ah gritos necesita

las caricias de los dedos de tus manos, ¡Al ir y venir de su encanto!

 

Prestame el sonido de tu voz, para que escuche musica mi corazon cuando estoy sin ti.