agosto 10

Siempre que nos damos cuentas de las necesidades y metas, invariablemente nos falta confianza y seguridad en nosotros mismos, nos da miedo de que las circunstancias y situaciones no sean adecuadas o no vayan a serlo, pero sobre la marcha nos damos cuenta de una o varias cosas, después de haber esquivado los mil y un obstáculos nos damos cuenta que la felicidad del corazón está por alcanzarse. Algunas cosas cambian, otras nunca lo harán.