agosto 26

A ti, a ti que me miras con el alma y con ojos llenos de infinitos misterios, ávidos de viajes y sensuales sonrisas, a ti que me esperas por las noches entre sueños para recorrer el mundo conociendo pueblos y ciudades.

A ti, que brillas con verde pálido, debo decirte que las caidas de batallas han formado un hábito para guardar los espacios de este cruel mundo, con tu buen humor por las tardes.

A ti que me conoces, que no me recuerdas, pero mis historias te las he contado una y otra vez, las conoces, a ti, que has besado mis labios y mi piel, que tus brazos rodearon mi espalda dia con dia, haciendo mi refugio y fortaleza.

A ti, que abriste mi corazon, desde ayeres y hasta hoy, eres tu quien decide que haras conmigo, ¿me observaras detenidamente o tomaras mi mano para recorrer este camino?