septiembre 4
Entre muchas otras contradicciones que hay en mi vida. Durante la semana puedo gozar de pocas horas de sueño y/o descanso (que no son lo mismo, pero da igual) e inevitablemente, llegado el Viernes me prometo a mí mismo dormir por todas las horas que no pude hacerlo en la semana. Mentiras!!
Aquí estoy, a la 05:07 am, absolutamente desvelado, mareado e intentando, de alguna forma, volcar mi frustración. Mientras escribo, giro de un lado a otro de la cama y volteo mi cabeza hacia la izquierda y miro mi cama. De repente, se activa la ultima de mis neuronas.Una descarga eléctrica? Electroshock? Una revelación divina, tal vez? Nada de eso. Es, simplemente, la contemplación de la noche, que me revela la certeza de que no he logrado conciliar el sueño (y si lo he hecho, no he conseguido el tan ansiado descanso) porque ese paisaje nocturno se encuentra inapasible.

El día (mas bien la noche) que logre completar esta imagen, encontrar la pieza faltante, podré finalmente descansar. Por ahora, deberé acostumbrarme a mis horas de insomnio. No será muy difícil. Llevo años de práctica y sabido es que “La práctica hace al Maestro”.Considéreseme entonces una Maestro en soledades no compartidas y un Experto en soledades acompañadas. Buenas noches.