noviembre 3

 Escibo estas lineas con coraje, casi al punto de llevarme el teclado, pero no es para menos despues de saber de la manera artera que han truncado una vida.

Mi coraje contra un robo de lo mas estupido culminado en homicidio; el simple hecho de pensar, pasar por un asalto es de molestar a cualquiera, las cosas que tenemos las tenemos porque asi nos ha costado tenerlas, hemos luchado y las hemos perseguido para hacernos de ellas de buena ley.

Nos hacemos a la vida tranquila en provincia que pensamos que un tipo bien puede dejar su auto a dos cuadras de su destino en pleno centro de una una iniciada noche sabatina y caminar un poco junto con su pareja sin que nada suceda, nos hemos confiado a que “aqui no pasa nada”, pues ahora tistemente “nada pasara” en la vida de David; cualquiera de los dolientes, y hasta cada uno, daria un celular y $200 pesos por evitar dicho acontecimiento, pero ahora las lagrimas inundan los ojos por lo sucedido, por tristeza. por coraje, impotencia y mas sentimientos que se mezclan en este momento que se ha perdido al amigo, al hermano, al hijo…

Escucho a mi alrededor las preguntas ¿a que le sabra la comida a ese maldito asesino? ¿acaso razoara y se dara cuenta lo que hizo? ¿cómo puede dormir? ¿cuantas veces no lo habra hecho antes?

Y todo este dolor y sufrimiento no so mas que los frutos de la perdida de valores, nuestra modernidad ha mandado por el caño a la piedad, humildad y respeto, y con ello nos depara la desintegracion como sociedad e individuos, lloro hoy no solo por la muerte de una persona, si no por la inminente desaparicion de la llamada “civilizacion”. Fatalista, me diras; hazlo si asi gustas, pero espero reflexiones en lo k hoy vivimos y si esta en tus manos hacer algo para cambiarlo, no lo pienses dos veces.